No sé, es ya de noche, he mirado por la ventana y hay luna llena, grande y redonda. Resplandece como como con aura. Es bonito, muy bonito. No sé, me siento bien aunque haya que trabajar por la tarde, aunque esté más cansada. Al fin y al cabo, ho
y era San Jueves, patrón de las comidas de compis, y los pimientos rellenos estaban buenísimos. De la compañía no digo nada: como siempre, es la mejor. Y, aunque a veces me quiera hacer el harakiri con el abrecartas, he de reconocer que me gusta mi trabajo, hasta más de lo normal. Y que en el fondo quiero a mi jefe y a mi jefa, pero de verdad, les aprecio de veras, aunque a veces quiera matarles con el mismo abrecartas, pero luego se me pasa. Y me gusta salir a desayunar donde siempre, y hacer una broma, y que nos riamos todos y hablar con gente que no conozco de nada como si fuésemos viejos amigos porque compartimos barra tomando un café. Y me gusta hasta la idea de ir a la fiesta esa del verano de la que me he intentado librar.
Y está bien, todo bien, en paz. Estoy leyendo mucho, redescubriendo canciones, con el corazón tranquilo, aprendiendo. Con ilusiones, hasta en el trabajo, hasta como ama de casa por horas. Y me emociona hasta ir al supermercado y mirar los quesos.
Bien, entiendo. Ya entendí la misión del vídeo de marras, ya entendí por que había que pensar sobre el tema. Lo importante, más que el fin (aunque quiera seguir yendo a ver el preestreno del dvd, que es el fin, al fin y al cabo), es el camino. La alegría está en cada una de las cosas, en cada momento. La belleza de los momentos sólo hay que intentar buscarla. Para ser feliz lo primero es querer serlo. Así que ya sé cual es el lugar da alegria: cualquier uno en el que estés cada momento y quieras que lo sea.
No obstante, y pese a que esto me hubiese hecho ganarme un sobresaliente en filosofía (otro más, eso es lo que siempre se me ha dado bien), esto es una promoción y no un examen, así que en el vídeo seré más concreta.
Todo ha venido porque, examinando vídeos, a ver si tenía algo decente, me he encontrado con los que grabamos en la comida de la zona (a la que no queríamos ir), con los que hemos grabado en la oficina solas por la tarde… Lo hemos pasado muy bien. Hemos aprovechado muchísimos momentos. Y todo ha sido mucho más genial de lo que se preveía. Cuando algún día me vaya de aquí, podré decir que he tenido momentos de reír hasta llorar y en los que he sido muy feliz. Y que así vale.
En resumen, lo he entendido. Me he ganado una galletita.
Ah, que conste, entiendo de entender y no de entender. Vamos, que esto no va de que me haya cambiado de acera, ¿eh? Me siguen gustando los hombres, a mi pesar, porque anda que no dan quebraderos de cabeza…
MUSIC OF MY LIFE - A lo cubano (Orishas – Antidiótico)
que ayer, además de los pantalones ya mencionados, piqué con unas 
