Ayer fui de nuevo de compras. Estoy empezando a darme miedo hasta a mí misma, pero bueno. Reconozco que tenía dos excusas: comprar el regalo del día de la madre y buscar EL TOP. El regalo del día de la madre se debe a un retraso de correos, mi madre ha tenido un regalo en su día (unas sandalias de gladiador con taconazo, que dice que va a acompañarme y quiero que vaya fashion) y tendrá otro cuando por fin llegue el paquete que estoy esperando con su regalo. Gajes del oficio.
Bueno, pues tras comprar el regalo, me fui a buscar algo para la oficina (siempre me acabo comprando ropa para la oficina, al fin y al cabo estoy todo el puñetero día en la oficina), de color gris plata (gris plata y gris oscuro, mis nuevos referentes para la ofi) y luego empecé la búsqueda a lo largo y ancho de la Gran Vía. Cuando estaba a punto de rendirme pensando que el día D tendría que ir en sujetador, después de un mensaje lloriqueante a la Veci recordándole que estoy gorda y soy fea (me habría probado unos 20 tops, no estaba en mi mejor momento de ánimo), bajé al Casco Viejo. Quería automimarme en Sephora y comprar alguna cosita que otra más para mi madre. Una barra de labios, un gloss y unos polvos de
sol después, me sentía mejor. El maquillaje siempre me sube el ánimo, no lo voy a negar. Cuando salí, compré chocolate en la tienda esa de los chocolates de autor que me gusta y ya volvía para el metro cuando me encontré con la tienda esa que tanto me gusta y que es tan cara y nunca entro precisamente por eso. Esta vez pensé que qué perdía por entrar. Y entré. Y le ví. Y nos enamoramos. Acababa de encontrar EL TOP. El top perfecto para mis shorts verdes de Colcci . Y lo pagué y me le llevé mientras pensaba que me apetecía una coca-cola. El precio es secreto de estado.
Bueno, una vez en casa, saqué mis shorts verdes, EL TOP y mis sandalias azules y blancas (también de colcci) y me lo probé todo frente al espejo. El top parecía que se había diseñado exclusivamente para formar parte de ese conjunto, con ese short, con esos zapatos. Y para que ese conjunto llegase a mis manos, precisamente a las mías, para que lo llevase yo. Y casi me echo a llorar. Me ví, por una vez, guapa. No me veía la celulitis, ni la barriga, ni el poco pecho. Me veía guapa. Sí, a mis 28 años no estoy acabada, ni mucho menos. Me sonreí en el espejo y suspiré. Tengo el derecho a sentirme guapa y a ser feliz. Valgo. Lo sé.
Luego, sentada en la cama, todavía sin quitármelo, que no me atrevía a hacerlo tan pronto, pensé en que me hubiese gustado que él me hubiese visto en ese mismo momento. Tengo derecho, también, a la felicidad a su lado, y sé que lo voy a conseguir. ¿Sabéis? Ya no me importa ser más alta que él con tacones. Ni que no se parezca para nada al tipo que siempre tuve en la cabeza. Ni que seamos tan diferentes en tantas cosas, opuestos muchísimas veces. Lo importante es lo importante. Y lo importante ya lo siento en el corazón, ¿no?
Lo único que me fastidia un poco es que se me haya olvidado subir EL TOP para enseñárselo a la Veci y que me diga que le parece. Bueno… Hay tiempo
Mañana empezamos otra vez más de campaña. Esta vez la empiezo con 52 kilos, no creo que pierda más de uno o dos, por debajo de 50 empiezo a tener desmayos constantes, pero se admiten apuestas. Esta vez va a haber más presión de lo habitual, me lo huelo. ¡Deseadme suerte!
MUSIC OF MY LIFE – Quando a chuva passar (Ivete Sangalo – Ao vivo no Maracana)
propósito. Voy a ser mala malísima, más mala que un dueto de Falete y Pitingo, más mala que la peli de Showgirls. Para empezar, voy a hacer mi vida aquí en casita y, si alguien se queda solo (o sola, más bien), que se joda. No me va a dar pena salir directa del curro al gimnasio. Mis barriga es más importante, tengo que transformarla en abdominales antes de mi cumpleaños, o no me podré comprar ropa ajustada nunca más.
r unos pantalones de
eluquería (que es algo así como mi guía espiritual en cuanto a moda se refiere) generalmente aprueban mis looks. Coño, allí está difícil. Hablando de peluquería, por cierto, la semana que viene tengo que ir ya a teñirme, y de paso, aprovecharé la excursión por Bilbao para contaros las novedades de la colección de primavera de 