Explicando la ausencia de estos días, deciros que mi vida ha pegado un cambio vertiginoso. Para bien, todo el mundo tranquilo. Os acordáis que os dije que estaba teniendo demasiada suerte, ¿verdad? Pues lo estamos rematando a lo grande. De todos modos, como los cambios suelen llevar mucha cosa, pues ando que medio ausente de todo porque tengo un lío descomunal. Ya os explicaré con tiempo. Eso sí, creo que nadie me va a quitar de la cabeza que Banda Eva me trae suerte: siempre que voy a algún concierto de los chicos o algo me pasa algo bueno.
Así que volverán los posts baianos, sí, pero, de momento, necesito tiempo, tengo muchos sentimientos encontrados, cosas que aclarar en la cabeza y poco ánimo para escribir y poner por escrito lo que pienso y siento ahora. Es demasiado complicado. Supongo que, al mismo tiempo, fácil de entender. En la vida hay momentos y momentos, pasos que dar para seguir adelante y el placer siempre lleva asociado el dolor (Marques de Sade dixit) Y ya sé que ni siquiera he escrito los dos posts más esperados por mi público habitual: tema shopping en Salvador (os adelanto desde ya que la próxima vuelvo con la maleta vacía, lo que lleve puesto en el avión y un par de bragas) y tema situación político-social en Brasil (¿un post? de ese tema creo que podría ponerme ya con una monografía) Todo el mundo tranquilo, los escribiré. Pero en otro momento.
En fin, que se acaba la nieve, empieza una vida nueva y, el próximo cambio a mejor no sé ya ni lo que puede ser, no me atrevo ni a planteármelo. Bufff, sí tiene razón Tita Pau en que, por más que me queje, yo nací con una estrella en el culo. Azar, casualidad, serendipia, Dios me ama, llamadlo como queráis. Yo acostumbro a denominarlo perseverancia. Ahora que lo pienso, el tema que ahora se debería resolver es el sentimental. Que, demonios, ahí llevo perseverando cerca de… ¿en qué mes estamos? Noviembre… Casi tres años y medio. Porelamordedios, creo que ya es hora…
MUSIC OF MY LIFE – Yolanda (Pablo Milanés – Grandes éxitos de la música cubana)
