Están resurgiendo tantos temas que me da miedo. El pasado siempre vuelve. Gracias a Tita Pau, sus mini vacaciones (en Carnaval siempre tiene vacaciones) y los mails, estoy acordándome mucho de Hombre Perfecto. Ella sacó el tema, me le ha recordado
y me han empezado a venir a la mente esas cosas suyas tan tiernas, la manera de mirar, la sonrisa tímida, todas esas cosas. Ultimamente me había acordado bastante de él, vale, sobre todo gracias a lo gilipollas que ha sido conmigo Chico Morbo. Y, de repente, llega Tita Pau y me dice que si me acuerdo de él, que qué rápido cambié a estar tonta con el otro y tal. Bueno, sobre el término “rápido” hay opiniones, aunque una tarde en reconocer unas cosas y en negar otras, tanto como rápido, lo que se dice rápido, no fue.
A lo que íbamos, que, aunque haya pasado algo de tiempo, él sigue igual, más mono si cabe. Y parece que el hueco que ha dejado Chico Morbo en mi corazoncito está dispuesto a ocuparlo, es que no sabe estar vacío del todo. Con él, al fin y al cabo, las dificultades son principalmente estructurales. Y contra lo estructural sí que se puede luchar. Luchar contra que él pase de ti a saco es más difícil. Supongo que Tita Pau se sigue ofreciendo para ser la madrina de mis hijos, dama de honor en mi boda y lo que sea necesario si es con Hombre Perfecto. Más que nada, porque, a tenor de lo que yo le iba contando de ellos, Hombre Perfecto siempre le ha gustado más. Respecto a Chico Morbo, siempre fue la más negativa y siempre le vio un algo que la hacía desconfiar.
Sin embargo, donde hubo fuego quedan rescoldos. Todavía no me he quitado a Chico Morbo del todo de la cabeza. Cuando cruzamos la mirada, la mía, dolida y resentida, sí, pero todavía le mira apreciativamente. Algo me pide que me arroje en sus brazos y que él me diga que todo fue como un mal sueño, un día malo, un fallo perdonable. Y perdonable al 100% por mi parte si alguien me pide que lo perdone. En el fondo, todavía pienso en él bastante a menudo en esos momentos tontos del trabajo, en esos diez segundos que dejas que tu mente divague y piensas en que está haciendo, si alguna vez en los momentos tontos también pensaré en ti.
Volvemos al triángulo, al mismo triángulo. Vuelta atrás. La manera más fácil de que se dirima… Dudo. A veces pienso que la mejor manera es que aparezca un tercer hombre que me haga olvidarme de los dos. Otras pienso que sólo le utilizaría para intentar olvidarles y no sería justo para él, porque siempre le compararía. No lo sé. Es muy complicado.
De momento trataremos de remar a favor de la corriente y dejar que nos arrastre la marea, sin saber a donde y confiando en que sea sabia
MUSIC OF MY LIFE – Me diga (Babado Novo – Axé Bahia 2009)