Otra vez más, he caído enferma. Infección de garganta, supongo. Llevo todo el día con fiebre y con mucho frío. Por lo menos, hoy no ha nevado. Obviamente, he ido a trabajar, así que mañana estaré peor y, ahora que bajo por primera vez a casa (ya era hora) desde el d
ía de Todos los Santos, me tendré que tirar el finde entero en la cama entre desvaríos de fiebre y enfermedad varia, a base de chupitos de bisolvon y esas cosas. Genial.
A lo que iba, que os voy a mostrar otra de mis paranoias y esquizofrenias cotidianas, compartidas por otras, como yo, mujeres solteras que viven solas y a mucha distancia de su familia y amigos. ¿Os acordáis de aquella mujer que salió en la tele que se cayó en la ducha y estuvo tres días sobreviviendo a base del agua que goteaba del grifo hasta que alguien se dió cuenta? ¿Y de la que devoraron sus propios gatos tras darle un infarto y que nadie se diese cuenta de que se había muerto en quince días? Yo tengo miedo de que me pase algo así, aunque en menor escala, claro. Todo porque, una vez, a mitad de la noche me levanté y me desmayé. Perdí el conocimiento un par de minutos. De todos modos, ahí nació mi pánico. Porque eso me pasó a cosa de las cuatro de la mañana, y, si llego a caer mal, nadie se entera hasta las 9 o así, cuando se darían cuenta de que yo, que soy demasiado puntual, llego excesivamente tarde al trabajo, y empezarían a llamar y se darían cuenta de que no cogía el móvil. Y ya habrían pasado cinco horas, en las que incluso habría podido desangrarme. Desde entonces, por muy enferma que esté, decidí que iría a trabajar, porque tengo pánico a que me pase algo y estar sola. Llega a ser hasta obsesivo.
Sé que es otra paranoia enfermiza, pero no la puedo evitar. Me da miedo. Mi madre se empezaría a preocupar cuando lleve más de 24 horas sin saber nada de mí, o si llama a la ofi y no estoy. En la ofi, sólo si no aparezco. Es decir, que si me pasase algo a las 8 de la tarde, por ejemplo, pasarían 13 horas antes de que alguien empezase a preocuparse. Tiempo suficiente para que te haya pasado de todo y que cuando llegue la tan esperada asistencia médica sólo puedan decir eso de “tarde, tarde”
Decididamente, necesito presencias más constantes en mi vida. A ser posible, ¡alguna presencia que quiera vivir conmigo!
MUSIC OF MY LIFE – Mais Além (Chimarruts)












