Otra adicción, más trapitos sin los que no puedo vivir. Mave Trapos hoy estaba en un momento álgido y me ha obligado a entrar a ebay porque quería sujetadores de esos que más que hablar gritan “quiero llevarte a la cama”. Puedo estar sin depilar, sí, o mal maquillada, pero siempre, e insisto, siempre, si surge un encuentro amoroso me pillará con preservativos a mano y ropa interior de enseñar. En cualquier situación. Me encanta la léncería. Y, dado que por mi mente perversa últimamente pulula más de lo normal la posibilidad de llevarme secuestrado a mi piso a Chico Morbo armada con un abrecartas de plástico de propaganda de Comisiones Obreras (suele ser el arma que tengo más a mano), pues hay que llevar ropa interior de la más bonita. Eso sí, él se lo pierde, que todavía tengo en el armario el picardías de Victoria’s Secret que me queda como un guante (aunque todo el mundo diga que parece de novia y que el día que me lo ponga el partenaire en cuestión lo tomará como una indirecta y saldrá corriendo, sé que el blanco y el encaje no significan novia, sólo velitas y más besitos que de costumbre, ¿no?) Hace poco me compré una monada de Katty Xiomara, rosita, así como súper dulce, y toca algo más atrevido. Probablemente con colorines y estampados.
Eso me medio obliga a ser infiel a mi marca de referencia, o sea, wonderbra. Es mi marca de referencia por una naturaleza poco generosa a la altura del pecho (digamos que una 32B, que suena mejor que decir la talla en cristiano). Pero, pese a que estos sujetadores hagan que parezca que
tengo tetas y todo, no se destacan en los colores y estampados, ni en el diseño, aunque hayan mejorado mucho desde que empecé a usarlos (hace 10 años) para acá. Así que a tirar de marcas francesas e inglesas. Además, siempre se puede hacer trampas y usar un relleno de almohadillas extraíbles de gel (sí, lo tengo que hacer a menudo, ¿qué pasa?, ya he dicho que la naturaleza conmigo ha sido poco generosa)
A lo que iba, que estoy entre esos aumentos de pecho estupendos de Gossard o lucir lo poco que hay con orgullo en una cosita más mona. Sé que, en el fondo, lo mismo da que da lo mismo, que no hay muchas oportunidades de lucirlo salvo que nos vayamos de compras y en el probador le pueda decir a una amiga eso de “mira que suje más chulo”. De todos modos ya estoy casi decidida. La única duda es: ¿leopardo en azul o flores en verde y fucsia? Aunque parezca increíble, es hasta más discreto el de leopardo…
Bueno, decidido, pujo. Como me quitarán alguna puja (y si no, no tendré que comprar sujetadores en muuuuuuuuuucho tiempo, aunque ya de por si tengo un buen montón) he optado por el de leopardo, y tres wonderbras, uno negro balconet, otro rosita como doble y un par de dos medio dorados, que eran una ganga para el día a día y que recordemos que mi Veci tiene la misma talla y, por menos de lo que me cuesta uno en la tienda, quedo como dios regalándole uno y quedándome otro.
Si yo creo que la culpa la tiene mi abuela con lo de que lleves siempre ropa interior limpia y bonita, no vaya a ser que te atropelle un coche y te tengan que llevar al hospital (uno de los corolarios de las abuelas españolas), que se me quedó grabado. Aunque, claro, lo de llevar ropa interior limpia y bonita es lo último que me preocuparía si me atropellase un coche. Vamos, que estás muriéndote ahí en la acera y dudo que tus pensamientos sean “Hay una luz, es bonita, mis familiares muertos me esperan, voy hacia la luz… Oh… ¡Mierda! ¿Por qué tuve que ponerme precisamente hoy las bragas que se me destiñeron en la lavadora?” Pero, como soy una chica precavida, aún así la hago caso. Más que nada, porque una nunca sabe a quien te vas a encontrar en el súper y si, a cuenta del súper, puede que esta noche no duermas en casa. Por poner un ejemplo.
Y, reconozcámoslo, la verdad es que hacen lencería tan y tan bonita que te vas a trabajar con un traje serio que te sienta fatal sintiéndote una showgirl gracias a las braguitas que llevas. Y, que coño, si eso nos hace sentirnos un poco más vivas y más deseables, pues que viva la lencería
P.S. Ya está aquí, ya llegó, la puuuuuuta nieveeeeeeeeeeeeeee (leer cantando) Es un tema que prefiero obviar pero que conste que intercambio puesto de trabajo por puesto similar a pie de playa en un país en el que la temperatura no baje de 15 grados, de preferencia Puerto Vallarta, Cartagena de Indias, Porto Seguro o similar. Interesad@s mandar un e-mail
MUSIC OF MY LIFE – Y sin embargo (Joaquín Sabina)