Me tiene medio mosqueada el tema de que hasta mi jefe nuevo, que no me conoce casi, me haya soltado la frase de que “a esta niña no la casamos”. No porque me haya dicho eso, sino por lo rápido que se ha dado cuenta de que lo que yo llamo “carácter” otros lo llaman “mal genio de narices”. Yo es que soy bastante benevolente conmigo misma.
Pero luego resulta que va un tío y te mira así como bien, y el tío también está bien, y tal, y te dices, coño, que no soy tan terrible, que, vale, como comercial le he mostrado mi mejor cara simpática pero, al principio, cuando quedas con un chico, también eres así, ¿no? Al fin y al cabo, también estás de comercial: en este caso, vendiendo un producto del banco, cuando quedas con un chico, vendiéndote como futura esposa y madre de tus hijos y vamos que son 27 ya y tengo reloj biológico.Siempre he sabido que no soy guapa, no hace falta que me lo diga nadie. Tengo espejitos en casa y, pese a que sin gafas no vea excesivamente bien, a veces me las pongo y tal. Ni tengo un cuerpo de la leche que me salve. Vamos, que no hago llorar a los niños por la calle, pero más o menos del montón y punto. Pero me cuido, por dentro y por fuera. En resumen, no me considero tan mal partido. Vale, yo no sería mi pareja, pero es que soy bastante exigente. Hmmm… de acuerdo, mucho.
Por un lado, que conste, yo NO quiero casarme, ni tengo urgencia por ello. Lo único que me atrae de las bodas, además de las interminables sesiones de peluquería y estética, es, obviamente, el vestido. Pero, si me dejasen hacer un día el paripé con el vestido, me valdría igual. Lo demás, empezando por la despedida de solteros, siguiendo por el “que se besen” coreado por un montón de desconocidos que no sabes por qué coño están en el banquete de bodas y terminando con tus parientes medio borrachos bailando el chiki chiki en la discoteca del restaurante, me parece de un cutre de asustar. Y eso por no entrar en más detalles. Pero que una ya está entrada en años y el pack, además de con canas (horror, el otro día me encontré la TERCERA en dos meses; voy a tener que pensar seriamente en teñirme), celulitis, responsabilidades, stress, tareas domésticas, arrugas y otras maravillas varias que nos trae la edad, viene con reloj biológico, bodas de primas-amigas-conocidas-y-demás y con esas tías abuelas encantadoras que te miran con cara de preocupación y te dicen: “Mave, ¿y el novio?” “No tengo tiempo para eso. Bastante tengo con la tarea de parecer que tengo eternamente 15 años, estudiar, trabajar, hacer de ama de casa y ocuparme de la familia y amigos a varios kilómetros de distancia. Por cierto, ¿os dije que me he comprado un coche yo sola, de mis huesos, sin préstamo ni nada, y llego a fin de mes e incluso ahorro pagando un alquiler que, para ser un pueblo donde Cristo perdió la bota, parece que mi pìso está en el centro de Madrid?” “Ah… ya…. pues… pues que bien, ¿no?” Y te miran con cara de conmiseración. Y sabes que piensan que una de dos, o eres lesbiana, o vete a saber que tendrás para no poder pescar a ninguno… Por no hablar de abuelita… ¿Por qué será que no quiero hablar por teléfono con ella? “Abuelita, ¿qué tal? Ya me hicieron fija, ¿sabes?” “¿Y ya te has echado novio?” “No, abuelita, no. Pero, por si no me has oído y tal, tengo contrato fijo en el trabajo, ¿sabes? En el país de los eternos contratos temporales, yo soy fija” “¿Y cómo no te has echado novio? ¿Sabes que prácticamente todos tus primos viven con sus parejas?”
En fin…
[OFF-coño, en "El hormiguero" sale hoy ni más ni menos que mi padrino de promoción de la universidad: Carlos Sobera. No, no hice un curso de estos de CCC, hice derecho en una de las universidades de más prestigio del país. Joder, pudiendo haber tenido a Patricia Botín o a alguien del estilo... Vale, vuelvo al tema]
Empiezo a sospechar que me quedo para vestir santos. Me convertiría en la Tía Mave si no fuese porque ni eso: soy hija única.
Y pensar que me preocupe esto en la semana del mayor stress laboral de la historia…
Creo que voy a necesitar un amor de verano en vacaciones para que se me quiten las tonterías de la cabeza un par de meses. Por lo menos, hasta la próxima vez que me llegue otra invitación de boda para “señorita Mave y acompañante” y tenga que pensar a ver si alguna de mis amigas querrá acompañarme, más que nada por no presentarme sola
Para mí que la culpa es de los hombres, que tienen mal gusto…
MUSIC OF MY LIFE -Caballo de cartón (Joaquín Sabina – Ruleta rusa)
